Deconstruye | Presentación de Secreto a voces. Publicaciones extramuros | Vol. II
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Presentación de Secreto a voces. Publicaciones extramuros | Vol. II

@Luis Aranguren |

Así, casi callando, hemos dado a luz el segundo volumen de Secreto a Voces. Publicaciones extramuros, con cuatro regalos que agradecemos muy especialmente a quienes los han escrito, desvelándonos esos secretos que deben ser denunciados, porque forman parte de una forma inhóspita de habitar nuestro mundo.

En estos textos tocamos la inhumanidad de nuestro mundo. Y comprobamos cómo señalan alguno de los fundamentos del paradigma de civilización que habitamos. El objetivo es que, al expresar las contradicciones del sistema, introduzcamos piedras en el corazón del motor que le impulsa y sostiene. Solo así podremos dar paso a otro paradigma alternativo y humanizador.

Al leer estos relatos nos encontramos con denuncias urgentes. Son piedras que nos hunden como seres humanos. La primera es la competitividad, que actúa como el aceite que engrasa a la perfección la maquinaria capitalista. La sociedad de mercado está montada sobre la explotación, el beneficio económico y el consumo desaforado. Se ha inventado el valor de la excelencia como modo de escoger lo mejor de cada casa, de cada universidad, de cada especialidad. La competitividad mata las competencias personales y eclipsa la verdadera excelencia. A ello hay que unir que la competitividad asume que el éxito es uno de los valores por los cuales hay que deslomarse y dejarse la piel en nuestro diario vivir. El éxito es la piedra filosofal de nuestro sistema educativo, lo cual es poco esperanzador. Deconstruir el éxito como modo de prosperar en la vida es uno de los desafíos que tenemos por delante.

En segundo término, nos encontramos con la piedra de la exclusión, que determina quién está dentro y quién está fuera. El rechazo de la homosexualidad constituye una de las constantes de nuestro mundo. El valor que ha emergido para secuestrar la verdad de lo real en su diversidad es la moral entendida como categorización de lo que está bien y lo que está mal, y por ende, de quiénes son los buenos y quiénes los malos. Especialmente, la moral religiosa católica ha hecho mucho daño. Una moral que procede de una Buena Noticia (que esta es la traducción de la palabra evangelio), se ha convertido en fuente de división y de exclusión, alejándonos de toda bondad y de cualquier signo de compasión, que se supone es la huella del Dios de Jesús de Nazaret. La moral reduce la complejidad de la realidad y genera dinamismos de deberes que se dictan y de obediencias debidas, fruto todo ello de una ley sin corazón. Así se cierra un círculo que más que virtuoso, a veces resulta patético e infantilizador. Necesitamos deconstruir la moral que busca el correlato de la ley y se olvida de la singularidad de cada persona en su real situación.

En tercer lugar, aparece lacosificación del otro. Muchas personas, en razón de su situación y circunstancia, son relegadas a un estatuto no nombrado: el de ser objetos o cosas. No es casualidad. Uno de los motores del progreso que habitamos es el uso de la razón instrumental, que organiza, evalúa y separa; frente a la razón cálida, que sabe de emociones, sentimientos y busca los “entres”, aquello que hay de valioso entre tú y yo. La preponderancia de los medios frente a los fines conlleva la absolutización de aquello que es simple instrumento y a la cosificación de lo que es un fin en sí mismo. En la dictadura de los instrumentos, se nos cuela la vida real de las personas. Importa mucho, por todo ello, deconstruir esa razón instrumental que engulle el hondón de lo humano.

Por último, se nos habla de la burocracia en la atención de las personas vulneradas. A veces, determinados sujetos ni siquiera son considerados como objetos; directamente son inexistentes, no cuentan. Sus cuerpos naufragan en el Mediterráneo o quedan clavados, cual nuevos crucificados, en las concertinas de Ceuta y Melilla. Y cuando es posible, la hospitalidad se convierte en muchas ocasiones en paternalismo disfrazado de solidaridad, en creación de marcos escasamente emancipadores y muchas veces generadores de dependencias indeseadas. En tiempos de buenismo paternalista es importante deconstruir esa solidaridad barata que nada cuesta y a poco conduce.

Pero, además de estas denuncias, en estos relatos advertimos una serie de hilos sueltos que conviene hilvanar y dar forma:

Un hilo es el sufrimiento evitable. Al inevitable hay que consolarlo y acompañarlo; estar ahí, a mano. Al evitable hay que denunciarlo y estar ahí movilizando, creando opinión e incidiendo en otro tipo de políticas. Porque el sufrimiento evitable o se trasforma en denuncia política, o se queda parasitado en la enfermedad de la quejorrea crónica.

También se nos habla del regalo de lo recibido. Las personas somos lo que hacemos y sobre todo somos la suma de todos esos cariños y abrazos que hemos recibido a lo largo de nuestra vida y que nos han conducido a ser quienes somos, junto con nuestro esfuerzo, decisiones y equivocaciones. También hemos recibido talentos y capacidades que luego hemos ido puliendo.

Encontramos otro hilo en la llamada solapada a la construcción de la comunidad de los frágiles. Frente a la lógica de lo fuerte frente a lo débil, lo frágil acontece como aquello que es valioso y al mismo tiempo es sumamente vulnerable. Cada persona es frágil y, si sufre persecución, si es maltratada, orillada y precarizada, tiende al hundimiento. Entre los hundidos y los salvados se encuentran quienes forman esta comunidad de apoyo mutuo: los frágiles que han de ocupar la centralidad de otro modo de vivir y de convivir.

Por último, encontramos un hilo que da sentido y esperanza, y es el poder del vínculo. Es el hilo que cose todo lo anterior. La tragedia de nuestro mundo es vivirnos en escisión: un yo separado de la naturaleza, de los demás, de mí mismo. Esta escisión es la raíz del progreso occidental que nos ha traído hasta aquí. El vínculo es la llave mental, emocional y física que nos ayuda a no extraviarnos. Y puede ser, si queremos, la piedra filosofal de un paradigma de vida y de convivencia alternativo al que vivimos ahora.

Este segundo volumen de Secreto a Voces. Publicaciones extramuros es, a la vez, una piedra en el zapato del sistema que ya está agotado, y una propuesta para hacer del vínculo una vía de reencuentro con aquello que fontanalmente somos: realidades en relación y en conexión unas con otras, y religadas con aquella fuente que, se llame como cada cual la llame, sigue brotando y nos besa cada mañana al despertarnos.

Puedes leer y descargar la publicación en el siguiente enlace:

Volumne II y volumen I: https://deconstruye.es/areas#secreto-a-voces

Volumen II: https://deconstruye.es/areas/volumen-ii/

 

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